En Don Orione vivimos, trabajamos y crecemos junto a 1500 personas con discapacidad y más de 500 niños en riesgo. Conocé la Obra de Don Orione. Dejá tus datos y te llamamos para contarte cómo podés colaborar.

Francisco

Conocenos

"Ayudar al pueblo, mitigar sus dolores, devolverle la salud. Debe estar en nuestro corazón el pueblo. La Obra de la Divina Providencia es para el pueblo. Basta de palabras, están llenos los bolsillos de ellas. Lo milagroso será poder devolver a las muchedumbres la fe que tuvieron, reconducirlas al Padre, a la Iglesia".

Don Orione pudo encender, en medio de situaciones históricas desafiantes, el fuego de la caridad. En efecto, su entrega incondicional lo convirtió en signo de una humanidad nueva, inaugurada por el mismo Jesús y, ofrecida a los hombres y mujeres de todos los tiempos.

Su trabajo constante y sus creativos emprendimientos en el ámbito de la educación y la promoción humana, fueron el instrumento de la Providencia al servicio de la humanidad más desamparada, y el testimonio concreto de una Iglesia más cercana al pueblo, que quiere expresarse más por las obras que por los discursos.

La Obra Don Orione, como parte de la comunidad eclesial, hace suya la misión evangelizadora que iniciara el Fundador, de estar junto a los pobres para construir desde allí una nueva sociedad, poniendo a Cristo en el centro.

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Qué hacemos

Pequeños Cottolengos

El Cottolengo quiere ser respuesta humana y cristiana para muchas personas con discapacidad necesitadas de un espacio existencial, capaz de dignificar y devolver humanidad. Para eso, religiosos y laicos, profesionales, trabajadores y voluntarios, unen esfuerzos cotidianamente buscando mejorar la calidad de vida y las posibilidades de aquellos hombres, mujeres y niños que han encontrado en el Cottolengo su lugar.

Escuelas y centros educativos

Para la obra Don Orione, la escuela es el más alto servicio que se puede dar al pueblo; junto a las obras de caridad, forman parte de un único proyecto pedagógico. Las instituciones educativas orionitas buscan conservar el carácter popular y evangelizador de los comienzos, a la vez que priorizar la educación integral de los niños y jóvenes, para proyectar con ellos un futuro digno.

Parroquias, capillas y santuarios

El apostolado que se realiza desde parroquias, santuarios, capillas en barrios urbanos y zonas rurales, expresa el anhelo siempre mayor de pertenencia al pueblo de Dios, en comunión eclesial, y al servicio de los hermanos, para llevar a Jesús a los pobres, y los pobres a la Iglesia de Jesús.

 

Hogares y Centros para niños

Don Orione, que empezó su apostolado ocupándose de los más pequeños, tuvo una preocupación especial por los niños que vivían en situación de abandono y desamparo. La familia orionita, fiel a la inspiración y atenta a la problemática actual, dedica parte importante de su misión a esta tarea de amor, educación y protección, que se realiza desde distintas obras, pero en especial, en los Hogares y diversos Centros de día para chicos.

Pastoral juvenil

Cada parroquia, escuela, oratorio, voluntariado, grupo o movimiento juvenil, es espacio de encuentro para los jóvenes, ámbito de maduración de la fe y de reflexión de la realidad a la luz de la Palabra de Dios. La Pastoral Juvenil de la familia orionita quiere así, formar para la vida, suscitar la entrega misionera y despertar la vocación, tanto la de especial consagración, como la del servicio al mundo. En una palabra, convocar a los jóvenes a ser sujetos de la propia historia y fermento de transformación evangélica.

Misiones

Don Orione experimentó el anhelo misionero desde los comienzos de su apostolado. Hizo de él la esencia de su programa y encomendó a sus hijos proseguir con este compromiso. Así, la Obra Don Orione en Argentina, que se fue constituyendo a partir de la presencia de misioneros, en su mayoría provenientes de Italia, ya cuenta con numerosos religiosos -varones y mujeres- argentinos brindando un servicio de misión en distintos países del mundo.

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